World Class Chile 2026: tres finalistas y una final abierta
World Class Chile 2026 ya tiene a las tres personas que disputarán su jornada definitiva. Silvia Wiehoff, de Incantum; Pablo Prufer, de Anima Cocktail Lab; y Ernesto Fredes, de Oculto Beer Garden, avanzan a la final nacional programada para el 29 de julio. Llegan desde trayectorias, momentos profesionales y maneras de entender la competencia diferentes, pero comparten un proceso que comenzó con la creación de un cóctel inspirado en la Copa Mundial de fútbol y continuó con una evaluación presencial en sus propios lugares de trabajo.
Antes de la final, Revista Clásica conversó brevemente con las tres personas clasificadas para conocer cómo viven el resultado, qué reconocen en su desempeño y desde qué lugar se preparan. Sus respuestas dibujan una final marcada por la experiencia, la disciplina, la creatividad, la representación y una competitividad que no excluye el respeto entre colegas.
La fecha vigente actualiza la programación preliminar consignada en el Toolkit inicial y recogida por Revista Clásica durante su entrevista de abril con Fernando Costa, brand ambassador Reserve de Diageo en Chile (leer aquí). El calendario oficial disponible actualmente fija el anuncio del Top 3 para el 13 de julio (fecha ya pasada) y la final para el miércoles 29 de julio.
| Finalista | Barra que representa | Cóctel de clasificación | Destilado principal | Inspiración |
|---|---|---|---|---|
| Silvia Wiehoff | Incantum | El Diez | Tanqueray No. Ten | Sudáfrica 2010, el ritual previo al partido y el número diez |
| Ernesto Fredes | Oculto Beer Garden | Ojos de ilusión | Johnnie Walker Gold Label | El triunfo de Chile frente a Suiza en 2010 |
| Pablo Prufer | Anima Cocktail Lab | Qabula Ezulwini | Johnnie Walker Black Label | Sudáfrica 2010 como símbolo de encuentro e identidad |
Del Entry Challenge a la final nacional
La edición chilena de este año se articula bajo el concepto World Class x World Cup. El desafío inicial invitó a crear un cóctel inspirado en un jugador, partido, recuerdo o acontecimiento asociado a la Copa Mundial de fútbol.
Cada participante debía trabajar con una de cuatro etiquetas del portafolio Reserve: Don Julio Blanco, Tanqueray No. Ten, Johnnie Walker Gold Label o Johnnie Walker Black Label. La preparación, además, debía mantenerse disponible en la carta del establecimiento representado mientras avanzaba la competencia.
El mismo cóctel presentado durante la postulación se convirtió en la propuesta que los clasificados debieron defender en la visita a sus locales. De esta manera, la competencia buscó comprobar si la receta podía sostenerse fuera de una fotografía o un formulario: preparada en una barra real, explicada frente al jurado e integrada al funcionamiento habitual del establecimiento.
Después de esa evaluación, tres nombres permanecen en carrera. Sus perfiles también permiten observar tres relaciones distintas con World Class Chile 2026: la progresión de una competidora que alcanza por primera vez el Top 3, el regreso de un campeón nacional y la clasificación de un bartender que entiende el resultado como reconocimiento a una trayectoria colectiva.
Silvia Wiehoff: representación, disciplina y disfrute
Silvia Wiehoff representa a Incantum y llega a la final después de haber formado parte del Top 10 de la edición anterior. Esta vez no solo supera aquella instancia, sino que se convierte en la única mujer que avanza desde el Top 10 hasta la jornada definitiva.
La clasificación le provoca una mezcla de felicidad, ansiedad y responsabilidad.
“Me siento feliz y con mucha ansiedad, pero con un peso gigante al ser la única mujer que estuvo en el Top 10 y ahora pasa a la final. Quiero representar al rubro femenino como se merece”.
Al momento de postular, su expectativa principal era competir contra sus propios límites. Define World Class como uno de los retos que utiliza para exigirse y medir su crecimiento. Dentro de las distintas etapas, identifica la creatividad de su cóctel como uno de sus puntos más altos, junto con el reconocimiento obtenido en la evaluación de redes sociales.
Silvia considera que la publicación, el relato y la preparación anterior a la visita de los jueces contribuyeron a su clasificación. Sin embargo, su principal cambio respecto del año anterior no se encuentra solamente en la comunicación.
“Tuve que cambiar un poco mi forma de ver la competencia, poner aún más disciplina y esforzarme más. Y, lo más importante para mí, disfrutarlo”.
Esa idea aparece varias veces en su lectura del proceso: estudiar, practicar, leer y permanecer hasta tarde trabajando adquieren sentido cuando la competencia también puede ser disfrutada. Para la final, espera una instancia de comunidad y compañerismo junto a dos profesionales a quienes reconoce como referentes del rubro.
“Espero disfrutar cada minuto. Estoy con grandes del rubro en esta final, así que espero gozarla y que gane el mejor. Daré mi diez mil por ciento”.
El Diez: fútbol, humo y salinidad
Su cóctel de clasificación, El Diez, nace desde el ritual que antecede a un partido. Su nombre vincula el número más reconocible del fútbol con Tanqueray No. Ten.
La receta utiliza Tanqueray No. Ten, sour mix de naranja y limón, cordial de aceituna sevillana, oleo saccharum de lima y limón y una solución salina. El servicio incorpora crema de pimentón ahumado y merkén, además de una tostada con roast beef ahumado y mermelada de aceituna sevillana.
Pablo Prufer: la autoexigencia de volver a competir
Pablo Prufer representa a Anima Cocktail Lab y es el único integrante de este Top 3 que ya conoce la experiencia de ganar World Class Chile, ya que obtuvo el título nacional en 2021.
Cinco años después de su triunfo, regresa con una relación distinta con la competencia. Habla de felicidad y satisfacción, pero también del desgaste mental que implica exponerse nuevamente después de haber ganado.
Personas cercanas le plantearon que no necesitaba volver a hacerlo. Su respuesta es que la necesidad no proviene de una validación externa, sino del desafío personal.
“No es la competencia, es la autoexigencia. Es ver más allá de lo que las personas ven, anticiparme a todo”.
Prufer señala que lleva doce años dentro de la industria y que continúa entregándose por completo a cada proyecto. También identifica una diferencia respecto de su participación de 2023: en ese momento no se encontraba tan concentrado como ahora.
Para él, World Class no funciona como una carrera breve.
“Esto no es un sprint, es un maratón y existe mucho desgaste en el proceso”.
¿Mantiene las mismas ganas de ganar que en 2021? Su respuesta no admite demasiadas dudas.
“Creo que existen muchas más… es que decirte que no te gustaría ganar el mundial o la Champions de nuevo por qué ya la ganaste. Créeme, quiero ganar siempre todo de todo. Soy muy competitivo, pero eso no quita el respeto y amor por esta industria”.
Qabula Ezulwini: un Mundial que miró hacia África
El nombre Qabula Ezulwini se traduce en la presentación como “Beso al cielo”. La propuesta se inspira en Sudáfrica 2010, la primera Copa Mundial organizada en el continente africano.
El cóctel utiliza Johnnie Walker Black Label cocinado en quinoto junto con un cordial de tierra mojada, espirulina negra, una mezcla cítrica y arrope de chañar. La decoración incorpora cera de vela negra y tres esferas de chocolate y mazapán, concebidas como una representación de los sueños que se construyen desde el barro a partir de esfuerzo, valor y pasión.
Ernesto Fredes: constancia, vigencia y trabajo colectivo
Ernesto Fredes representa a Oculto Beer Garden, donde desarrolla la propuesta de coctelería junto con el equipo de barra.
Para Fredes, llegar a la final funciona como una confirmación profesional después de más de dieciocho años dedicado al oficio.
“Llegar a la final de World Class es una inyección de vitalidad. Me hace ver que mi coctelería está vigente y que se mantiene constante”.
Cuando Ernesto, más conocido como Apo Cóctel, analiza aquello que pudo llamar la atención del jurado, no atribuye el avance únicamente a una ejecución individual. Destaca la constancia y el reconocimiento que Oculto ha desarrollado con el tiempo.
“Como equipo logramos llegar lejos”.
Aunque la competencia evalúa a una persona frente a la barra, Fredes entiende que el resultado también está relacionado con el entorno donde trabaja, el equipo que sostiene el servicio y la evolución del proyecto que representa.
Su preparación para el 29 de julio comienza desde el componente emocional. La confianza, explica, proviene de trabajar con códigos que forman parte de su rutina y no de construir un personaje exclusivo para la final.
“No haré nada que no haga en el día a día. Voy a desarrollar algo que me apasiona y que es mi sustento desde hace más de dieciocho años”.
Ojos de ilusión: el gol que cambió un partido
Ojos de ilusión se inspira en el encuentro entre Chile y Suiza disputado el 21 de junio de 2010. El relato recupera el momento en que Mark González convirtió el gol que permitió a Chile ganar por 1-0 y volver a celebrar un triunfo mundialista después de varios años.
Apo construye la receta con Johnnie Walker Gold Label, una preparación de Chardonnay con manzana y pera, reducción de Pinot Noir con vainilla, jerez Palo Cortado y bitter de cacao.
La decoración consiste en un barquillo relleno con una mermelada de manzana, pera, vainilla y Pinot Noir, convirtiendo la referencia futbolística en una experiencia que combina whisky, vino y pastelería.
Tres maneras de traducir Sudáfrica 2010
Los tres proyectos permiten identificar una de las exigencias centrales del Entry Challenge: la referencia futbolística debía transformarse en decisiones sensoriales. La historia no podía quedar separada del contenido de la copa.
Las propuestas también muestran que el storytelling no responde a una sola fórmula. Puede comenzar en una experiencia doméstica, en una transmisión deportiva o en una lectura cultural de un acontecimiento. Su valor depende de la coherencia entre el relato, los ingredientes, la marca elegida y la manera en que finalmente se presenta el cóctel.
Una particularidad de la edición chilena
La final local de World Class Chile 2026 no definirá al representante nacional para la competencia global de este mismo año. La organización ya comunicó que Yefri Avilera será el representante de Chile en la final internacional.
El proceso local ofrece a su ganador o ganadora una experiencia de desarrollo profesional en Lima, Perú. Es una diferencia relevante respecto de otras ediciones, donde el título nacional estaba directamente conectado con la representación global del mismo ciclo.
Para finalizar, sabemos que World Class Chile 2026 espera a su nuevo ganador/a
Silvia Wiehoff, Pablo Prufer y Ernesto Fredes llegan al 29 de julio desde lugares diferentes.
Silvia carga con la responsabilidad de ser la única mujer de la final y con el propósito de representar a las profesionales de la barra. Pablo vuelve a perseguir un título que ya ganó, convencido de que su experiencia no disminuye su competitividad. Ernesto encuentra en la clasificación una señal de vigencia y un reconocimiento al trabajo construido junto a su equipo.
No existe un relato único entre ellos. Tampoco una manera idéntica de prepararse.
Una habla de disciplina y disfrute. Otro, de autoexigencia, serenidad y deseo de ganar. El tercero, de confianza, constancia y trabajo cotidiano.
La final de World Class Chile 2026 pondrá esas miradas frente a tres rondas, un jurado y una misma barra. Solo entonces sabremos cuál de ellas logra sostenerse hasta el último servicio.