La Piscola es un combinado chileno de servicio directo: Pisco, bebida cola y hielo. Con tan pocos elementos, el resultado depende de tres cosas: medición, temperatura (cola muy fría) y hielo abundante. En Chile no existe una única “piscola oficial”: la misma barra puede trabajar más de una medida según el público y el contexto. Por eso, esta receta se presenta en tres formatos de servicio usados en la práctica.
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Ingredientes
Pisco
Bebida cola bien fría
Hielo en cubos abundante
Preparación
Vaso highball o vaso largo, llenar con hielo cubo.
Agregar el Pisco sobre el hielo.
Completar con cola fría.
Remover una sola vez, breve, para integrar sin perder gas.
Tres medidas reales (Chile)
1) Piscola ligera (más fresca)
60 ml Pisco
150–200 ml cola, para completar
Útil cuando se busca una piscola más larga y refrescante, o para quienes prefieren menor carga alcohólica.
2) Piscola estándar de barra
75 ml pisco
150–200 ml cola, para completar
Una medida muy común en servicio: mantiene presencia del Pisco sin volverse pesada.
3) Piscola cargada (más intensa)
90 ml pisco
150–200 ml cola, para completar
Frecuente en preferencias personales o en bares donde el público pide una piscola con más “golpe”. Aquí el hielo y la cola fría se vuelven aún más importantes.
Criterio de barra
Bebida Cola fría y con gas: si está tibia o sin burbujas, el vaso se siente plano.
Hielo cubo sólido y abundante: estabiliza el frío y evita que se “agüe” rápido.
Elección de Pisco: un pisco más aromático se percibe incluso con cola; uno más neutro deja un perfil más directo.