En su visita a Concepción (2024), Chabi Cádiz —embajadora de Flor de Caña en Chile— se sentó a conversar sin pose: del oficio y sus costos, del “doble digital”, de por qué aceptó un rol con una marca global y del objetivo más simple (y más difícil) de todos: ser feliz.
Ficha rápida
Edad: 37 años
Residencia: “Planeta Tierra”
Cóctel favorito: Cordillerano
Canción favorita: The Power of Love — Huey Lewis and The News (Volver al Futuro)
Fotografía: Nataly Marín
Lo que te vas a llevar de esta entrevista
Concepción le dejó una impresión clara: buena ejecución, tanto en coctelería clásica como de autor.
Su decisión de ser embajadora fue honesta: trabajo, sustento y desafío, pero también educación y cultura de bar.
Se tomó un año para cuidar su salud mental y estudiar UX/UI: para ella, el bar también es diseño de experiencia.
Cree que hoy existe un “doble digital”: si no está en redes, no pasó (y si no aparece en Google, casi no existe).
Sobre descentralización: no es imposible, pero depende de estructuras grandes, políticas y mercado.
Objetivo personal como embajadora: ser feliz y empujar que “se ponga de moda” el bienestar laboral.
Chabi Cadiz, la conversación
Revista Clásica: ¿Primera vez en Concepción?
Chabi Cádiz: Primera vez en Concepción.
Revista Clásica: ¿Alcanzaste a ver algo de la escena coctelera o todavía no?
Chabi Cádiz: Fuimos a un par de lugares, pero también se percibe la esencia en el masterclass de hoy: había muchos representantes de la industria y, además, estuvimos preparando cócteles.
Revista Clásica: A grandes rasgos, ¿qué impresión te deja la coctelería en Concepción?
Chabi Cádiz: Buena ejecución, buen desarrollo. Muy buena coctelería clásica y también muy buena coctelería de autor, sobre todo el manejo de productos.
“Necesito dinero… y también quiero aportar”
Revista Clásica: ¿Por qué aceptaste ser embajadora?
Chabi Cádiz: Buena pregunta. Porque es un trabajo: hay que trabajar, necesito dinero, eso es lo principal, lo más mercantilmente que puedo decir. Y también porque es un desafío: que tu trabajo contribuya al desarrollo de educación y cultura del mundo del bar.
Chabi no edulcora la respuesta. Parte por lo obvio (sustento) y luego abre el mapa completo: un cargo de embajadora nacional implica responsabilidad, exposición, y —en su caso— también el desafío de sostener y visibilizar figuras femeninas en un rol de alta envergadura, más aún dentro de una marca internacional.
Antes de Flor de Caña: pausa, salud mental y un giro inesperado
Revista Clásica: ¿En qué estabas antes de ser embajadora?
Chabi Cádiz: Me tomé un año sabático. Estaba conflictuada con la industria, la calidad de vida, qué quiero para mi futuro. Estás mucho en el ejecutar y a veces no te planteas el siguiente paso… Me lo tomé para cuidar mi salud mental, principalmente.
En esa pausa, estudió diseño UX/UI (experiencia de usuario). Y ahí llegó una de las conexiones más interesantes de la entrevista: para Chabi, el bar ya venía trabajando esa lógica desde siempre.
Chabi Cádiz: En UX se investiga al usuario: qué quiere, qué siente, qué experiencia le quiero dar. Y me di cuenta que es lo que hacemos cuando armamos una cata o incluso cuando trabajamos en un bar: diseñamos experiencias. El usuario es el cliente.
La entrevista se vuelve casi un manifiesto práctico: música, tiempos de servicio, temperatura, ritmo, comodidad… todo eso —que a veces se da por “ambiente”— es diseño aplicado.
Cómo llegó el cargo: LinkedIn, proceso largo y señales de una empresa seria
Revista Clásica: ¿Cómo fue el camino para llegar a ser embajadora? ¿Cómo te contactaron?
Chabi Cádiz: Empecé a buscar cosas que me gustaban y actualizar mi LinkedIn… lo recomiendo para todo el mundo. Tenemos un doble digital: uno es el trabajo in situ, y el otro es el que está en redes. LinkedIn es formal y sirve para encontrar trabajo.
La historia avanza como suele avanzar hoy: alertas, mensajes, contactos, conversaciones. La oferta le llegó por la vía digital, y luego se encadenó con personas clave del rubro.
Chabi Cádiz: Me habló Karen, embajadora regional, y me dijo que postulara. También me contactó el Negro Cofré… entré a una selección online porque global está en Nicaragua. Tuve entrevistas, presenté un proyecto con cómo veía la industria, pilares para mejorar la categoría, aumentar ventas… y después entrevistas con gente de más arriba.
Hay un detalle que Chabi subraya como indicador de calidad laboral: el tiempo.
Chabi Cádiz: Fueron cerca de tres meses. Me di cuenta de que si una empresa se toma el tiempo, es buen indicativo: nunca me han pedido algo “para ayer”. Eso dice mucho del lugar.
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Bartenders, redes y credibilidad: el “doble digital” ya es casi una entidad
Revista Clásica: ¿Los bartenders deben cuidar su imagen en redes para ser tomados en serio como embajadores?
Chabi Cádiz: Por supuesto. Ya casi no es un doble: es una entidad. Si algo no sale en redes, no sucedió. Si lo buscas en Google y no aparece en los primeros cinco, no existe.
Chabi no lo dice desde la pose de “marca personal”, sino desde la realidad: consumo de noticias, recomendaciones, búsqueda, reseñas, plataformas. Hoy el boca a boca convive con el “boca a Google”.
Chabi Cádiz: Que tu nombre salga con buenos criterios: fotos bonitas, que se note lo que haces. Puedes mezclar intereses personales, pero que sea comercialmente bien visto. Que se note que manejas marca, objetivo… y a quién le hablas: cliente o colegas.
¿Embajadores fuera de Santiago? La respuesta corta es “sí”, pero…
Revista Clásica: Revista Clásica nació en Concepción. ¿Se puede ser embajador global sin vivir en Santiago?
Chabi Cádiz: Sí… pero esto es más grande que nuestra industria. Son políticas a nivel mundial. Latinoamérica tiene grandes capitales y desde ahí se mueve todo, y el mercado no es indistinto.
Luego abre una ventana: descentralización, herramientas digitales, educación creciendo en regiones y la posibilidad real de trabajar para una empresa internacional sin estar en el “centro”, aunque con movilidad y contacto constante.
Chabi Cádiz: Es posible. ¿Es difícil? Sí. No es imposible. Es parte de un proceso general del país.
El objetivo final: simple, directo y sin maquillaje
Revista Clásica: Tu objetivo personal siendo embajadora.
Chabi Cádiz: Ser feliz.
Y lo explica sin romanticismo: respeto, límites sanos, trabajo que no sea “toda tu vida”, equilibrio. Incluso plantea un deseo que suena a tendencia… pero que, en la práctica, sería una revolución silenciosa en bares y restaurantes:
Chabi Cádiz: Sería bacán que se pusiera de moda el bienestar en el ambiente laboral. Que se ponga de moda el respeto, la igualdad de políticas de género, el aprender a convivir mejor.
Frase destacada: “Que se ponga de moda el bienestar en el ambiente laboral.”