El John Collins es un clásico largo, cítrico y gasificado, servido con hielo cubo en vaso Collins o highball. Su lógica es directa: gin, limón, azúcar y soda. Lo que lo convierte en un buen cóctel “de barra” no es la complejidad, sino la consistencia: medición clara, temperatura real y burbuja bien integrada.
En esta guía, Revista Clásica deja una receta medible con jigger, el método correcto de construcción en vaso y un origen documentado desde manuales del siglo XIX. Si ya leíste nuestro artículo comparativo sobre John Collins vs Tom Collins, aquí tienes la pieza independiente enfocada en receta y servicio.
John Collins: receta clásica
Ingredientes
45 ml gin
30 ml jugo de limón fresco
15 ml jarabe simple 1:1
60 ml soda fría (o completar)
Hielo en cubos
Decoración: rodaja de limón.
Esto corresponde a la receta promovida por la IBA (Link)
Preparación
Enfría el vaso (ideal: vaso frío + hielo sólido).
Llena el vaso Collins o highball con hielo.
Agrega gin, limón y syrup simple.
Remueve cuidadosamente para integrar y enfriar.
Completa con soda fría.
Remueve una vez más, breve, para no perder gas.
Nota editorial (Revista Clásica): La IBA propone 45 ml de gin como estándar moderno. En servicio, muchos bares trabajan este formato con 60 ml cuando buscan un Collins con más presencia de destilado manteniendo la misma estructura (30 ml limón / 15 ml jarabe). Si optas por 60 ml, cuida dos cosas: hielo sólido (para sostener el enfriamiento) y soda bien fría, para que el cóctel siga siendo refrescante y no se sienta pesado. Personalmente, recomiendo los 60 ml de Gin.
Qué gin usar (histórico vs moderno)
En las primeras fuentes impresas del John Collins aparece un detalle que hoy suele pasar desapercibido: no siempre se pensaba en “London Dry” como base. En el manual de Harry Johnson (1882), el Collins se prepara con Holland gin, un nombre que en la época se usaba para referirse al estilo genever (gin de raíz neerlandesa), más maltoso y con un cuerpo distinto al gin seco moderno.
Dicho simple: el genever se siente más “redondo” porque tiene una base de cereal más marcada, con un centro más suave y menos punzante que muchos gins actuales. En un Collins, eso puede dar un resultado más amable, con sensación de mayor volumen en boca.
En cambio, hoy lo más normal es encontrar el John Collins preparado con London Dry Gin (u otro gin seco de perfil similar). Ese estilo deja el cóctel más tenso, más limpio y con un final más seco, lo que calza perfecto con la idea moderna de “limonada con gin” y hace que el cóctel sea muy estable en servicio.
John Collins y Tom Collins
En la práctica, comparten estructura. La diferencia histórica más citada es el estilo de gin asociado a cada nombre (y cómo distintas épocas y bares fueron fijando esa distinción). En Revista Clásica ya tienes el artículo comparativo con historia y contexto.
John Collins vs Tom Collins: guía clara y una Confusión Centenaria
Origen e historia documentada
En coctelería clásica, “origen” muchas veces significa primera receta impresa y cómo queda descrita. Para John Collins, hay un punto especialmente útil para el trabajo editorial: aparece fijado en manuales profesionales del siglo XIX con una formulación reconocible (azúcar, limón, gin, soda e hielo).
1882: una receta impresa clave
En 1882, Harry Johnson publica New and Improved Bartender’s Manual. En ese manual aparece una receta titulada “JOHN COLLINS” con azúcar, jugo de limón, gin, hielo y soda, mezclado en vaso grande y terminado con cuidado para manejar la espuma del agua con gas.
Este registro es valioso porque fija por escrito:
el método clásico de construcción en vaso + soda,
y la estructura que, con pequeñas variaciones, sigue vigente hoy.
Preguntas frecuentes
¿Se puede preparar en coctelera?
No hace falta. Lo clásico es construir en vaso y remover; así conservas la carbonatación.
¿Qué vaso se usa?
Vaso Collins o highball. Lo importante es que sea un vaso largo que permita hielo en cubos y buena cantidad de soda.
¿Puedo usar azúcar en vez de jarabe?
Sí, pero debes disolverla bien antes de completar con soda. En servicio, el jarabe 1:1 es más consistente.