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Dry Martini: receta clásica y su historia

por Jaime Sanhueza Sanhueza
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El Dry Martini es probablemente el cóctel con más leyendas de origen compitiendo entre sí. Casi todas apuntan a un nombre, ya sea una ciudad, una marca de vermut, un bartender, pero ninguna tiene el respaldo documental suficiente para descartar a las demás.

Dry Martini

Receta Dry Martini

Vaso: copa Martini | Hielo: sin hielo en la copa | Decoración: aceituna o twist de limón | Técnica: remover y colar Perfil: seco, herbal, spirit-forward

IngredientesPreparación
60 ml gin1) En un vaso mezclador con hielo, añadir el gin y el vermut.
10 ml vermut seco (ajustable según la proporción deseada)2) Remover hasta enfriar bien y diluir ligeramente.
Aceituna o twist de limón, para decorar3) Colar a una copa Martini bien fría.
 4) Decorar con la aceituna o el zeste de limón y servir.

Las teorías del nombre Dry Martini

Existen al menos tres explicaciones distintas para el nombre Martini, y ninguna se ha podido comprobar del todo. Una lo sitúa en la localidad de Martinez, California, donde un bartender lo habría preparado para un minero durante la fiebre del oro. Otra lo atribuye directamente a la marca de vermut Martini & Rossi, que empezó a exportar en volumen a Estados Unidos en 1868. Una tercera versión lo asocia a un bartender de apellido Martini que trabajaba en el Knickerbocker Hotel de Nueva York a comienzos del siglo XX.

Ninguna de las tres cuenta con un registro documental que la confirme por sobre las otras. Lo único que se puede afirmar con algo de solidez es que el nombre circulaba, con variantes como Martinez, Martine, Martigny o Martineau, durante las últimas décadas del siglo XIX

Lo que sí queda basados en los libros de bar

La primera receta escrita del Martinez —el antecesor más citado del Martini— aparece en 1884, en The Modern Bartender de O.H. Byron, presentada como una variación del Manhattan: ginebra old tom o genever, vermut dulce, curaçao y amargos de naranja. Era, en esencia, un Manhattan hecho con ginebra en lugar de whisky.

La primera receta con el nombre «Martini» aparece poco después, en 1888, en la segunda edición del Bartender’s Manual de Harry Johnson: ginebra old tom, vermut dulce, curaçao de naranja, jarabe de goma, amargos Boker’s y un twist de limón. Seguía siendo, en el fondo, una bebida dulce.

El historiador David Wondrich matiza incluso esa línea de sucesión: según su investigación, el Martini y el Martinez no serían necesariamente uno el antecesor directo del otro, sino dos ramas paralelas de una misma familia de cócteles con ginebra dulce, vermut dulce y amargos que circulaban al mismo tiempo bajo distintos nombres.

El giro hacia lo seco

El cambio decisivo llegó con el reemplazo del vermut dulce por vermut francés seco, y de la ginebra old tom por ginebra tipo London Dry. Difford’s Guide ubica la primera receta publicada específicamente como «Dry Martini» en 1904, en un libro de Applegreen. Antes de esa fecha, la palabra «dry» ya circulaba para distinguir esta versión más austera de sus antecesoras dulces.

La Prohibición, paradójicamente, ayudó a consolidar el estilo seco: con el vermut escaseando, muchas versiones bajaron todavía más su proporción, reforzando el protagonismo de la ginebra. En 1930, el Savoy Cocktail Book de Harry Craddock fijó lo que hoy se considera la proporción clásica: dos partes de ginebra por una de vermut, removido y servido helado con un twist de limón.

Desde entonces, la tendencia general ha sido reducir aún más el vermut.

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